La tarde anterior a la partida, los regalos se extienden bajo una tienda ante la puerta del enviado: las pieles con la cabeza al norte, los haces de seda sobre las pieles, los caballos en pie al norte y los regalos delante de ellos. El enviado está de cara al norte, sus oficiales a su izquierda; los ministros miran al oeste; el escriba lee la lista en voz alta (史讀書展幣) y el intendente se la entrega al enviado, que la pasa a su ayudante principal. Luego los regalos se cargan y se guardan en la corte.

Recibir el encargo

Al alba el enviado anuncia la misión en el templo de su padre: un haz de seda negra y roja se coloca ante la tablilla y después se entierra al este de las escaleras del oeste; lo anuncia también al espíritu del camino (又釋幣于行). Luego, en la corte, el encargo. Un joyero abre el cofre y saca la tablilla de jade con el cordón colgando; el intendente la toma y se la da al enviado, que la sostiene con el cordón colgando mientras escucha el encargo; lo repite y entrega la tablilla a su ayudante principal, que la devuelve al joyero. Recibe después el haz de seda con el disco de jade, la tablilla de jade para la esposa del soberano y el haz de seda negra y roja con el tubo de jade (受享束帛加璧,受夫人之聘璋,享玄纁束帛加琮). Parten, acampan fuera de la ciudad y recogen el estandarte.

El 記 enumera las tablillas por tamaño: «para audiencia con el Hijo del Cielo, la tablilla y su cordón miden ambos nueve pulgadas, la parte superior cortada en media pulgada, media pulgada de grosor, tres pulgadas de ancho, el cordón de tres colores en seis grados; para preguntar por un señor, cordón rojo y verde, ocho pulgadas» (圭與繅皆九寸,剡上寸半,厚半寸,博三寸,繅三采六等…問諸侯,朱綠繅,八寸). Y el principio: «de los cuatro jades, el que el Estado tenga por tesoro puede servir para la visita» (凡四器者,唯其所寶,以聘可也).

De camino

Al atravesar otro Estado, el enviado manda a su ayudante subalterno con un haz de seda a pedir el paso: «pedimos que se nos guíe» (請帥). En la frontera la comitiva jura: el escriba lee el juramento y el mariscal se queda detrás con su bastón. Antes de entrar se ensaya: se levanta un altar de tierra, se dibujan escalones en el suelo, se cuelga una cortina al norte, sin casa alguna; se ensaya el asunto público, «no el privado» (習公事,不習私事). En el paso despliega el estandarte, jura y ve al guarda, que pregunta cuántos acompañantes trae; el enviado responde con el número de sus oficiales (關人問從者幾人,以介對). Ya dentro, se recoge el estandarte y se revisan y muestran los regalos uno a uno (乃展).

Cerca de la capital el soberano envía a un ministro en traje de corte con un haz de seda para consolar al viajero en el camino (君使卿朝服,用束帛勞); el enviado devuelve un haz de brocado mientras se disponen pieles en el patio (乘皮設); el Liji hace esto con un gran oficial, el Yili con un ministro. La esposa del soberano envía a un oficial inferior con dos cajas cuadradas de bambú, cubiertas negras y forro rojo, con dátiles al vapor y castañas escogidas (二竹簋方,玄被纁里…其實棗蒸栗擇). Luego un gran oficial lleva al enviado a la casa de huéspedes, y un ministro lo instala allí (卿致館); el intendente dispone la comida: una serie de carnes cocidas, una de crudas, trípodes de nueve, tres trípodes de ofrenda (羞鼎), trípodes de siete, y fuera de la puerta veinticuatro medidas de arroz y de mijo, con forraje doble del mijo (門外米、禾皆二十四,薪芻倍禾). El 記 gradúa incluso el alojamiento: «un ministro se aloja en casa de un gran oficial, un gran oficial en casa de un caballero, un caballero en casa de un artesano o mercader» (卿館於大夫,大夫館於士,士館於工商).

La audiencia y la visita privada

Al día siguiente el enviado se presenta con gorro de cuero y traje de corte; el soberano lo recibe con gorro de cuero en la puerta grande. El joyero toma la tablilla; el enviado, con la manga sobre la mano, la sostiene; el maestro de ceremonias entra y sale para pedirle que guarde el jade: se niega. Tres reverencias, tres cesiones en las escaleras; el enviado pronuncia el encargo; el soberano recibe el jade entre la sala central y la columna del este. Luego, la presentación: «el invitado abre el vestido y ofrece el haz de seda con el disco de jade» (賓裼,奉束帛加璧享), y se extienden pieles en el patio. Para la esposa del soberano, una tablilla de jade; para su presentación, un tubo de jade; y si hay palabras que decir, un haz de seda las lleva (若有言,則以束帛,如享禮).

Después viene la visita privada. El enviado toma un haz de brocado y pide ser recibido (賓奉束錦以請覿); el soberano lo hace entrar, le dispone una estera, le ofrece vino dulce y un haz de seda, y el enviado sale llevando el caballo de la izquierda. Para la visita lleva brocado y un tiro de cuatro caballos que dos hombres conducen (奉束錦,總乘馬,二人贊). Sus ayudantes, el principal y los demás, también piden ser recibidos, con brocado, haces de seda con motivos de jade y pieles por pares.

Lo que el rito dice de su sentido

El Liji, sobre el sentido del pin, dice para qué son los números: «para la visita de un duque, siete ayudantes; de un marqués o conde, cinco; de un vizconde o barón, tres: para dejar clara la dignidad» (上公七介,侯伯五介,子男三介,所以明貴賤也). Y la manera: «los saludos pasan por los ayudantes; el hombre de bien no se dirige directamente al superior: eso es lo sumo del respeto» (介紹而傳命…敬之至也); tres cesiones antes de pasar el mensaje, tres reverencias antes de las escaleras. «El respeto y la cesión: así se tratan los hombres de bien» (敬讓也者,君子之所以相接也).

El mismo capítulo da la clave: «visitar con una tablilla de jade es tener en mucho el rito; devolver el jade tras la visita es tener en poco los bienes y en mucho el rito» (以圭璋聘,重禮也。已聘而還圭璋,此輕財而重禮之義也). Las notas del Yili lo dicen más crudo: «demasiados bienes dañan la virtud; un regalo demasiado hermoso ahoga el rito» (多貨,則傷於德。幣美,則沒禮). Y sobre qué decir, las notas son breves: «las palabras no tienen forma fija: modestas y afables; demasiadas palabras son pedantería, demasiado pocas no llegan; palabras que llegan son lo sumo de lo justo» (辭無常,孫而說…辭苟足以達,義之至也).

La vuelta

El jade también vuelve a casa. El soberano envía a un ministro con gorro de cuero a devolver la tablilla en la casa de huéspedes (君使卿皮弁,還玉于館); el enviado recibe la tablilla y devuelve la de la esposa; el ministro regala un haz de seda blanca, jade ritual, seda y pieles. Luego el enviado parte: «cuando el enviado vuelve y llega a las afueras, pide dar cuenta de su misión» (使者歸,及郊,請反命); con traje de corte y el estandarte izado, entra y dispone los regalos en la corte. Su informe es una fórmula: «por orden de mi señor visité a tal señor; tal señor recibió los regalos en tal sala e inclinó la cabeza dos veces; presenté las ofrendas y él inclinó la cabeza dos veces» (以君命聘于某君,某君受幣于某宮,某君再拜). Los regalos privados no se informan (私幣不告); el soberano lo consuela y él hace el anuncio en su puerta y luego en el templo de su padre.

Es un libro de reglas, no el relato de una visita que ocurriera: sin nombres, sin fechas, sin resultado, sin gasto, sin número de embajadas por año. Lo que puede contar está contado en la página: haces de seda, tablillas de nueve u ocho pulgadas, caballos, pieles, trípodes de nueve y de siete. Lo que él mismo más subraya: el jade vuelve. Lo que sale es una prenda; lo que la visita gasta es, sobre todo, tiempo. De las palabras, el texto solo dice que no tienen forma fija: basta con hacerse entender.

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Fuentes y lecturas recomendadas

  1. 《仪礼·聘礼》第八(战国至汉初成书;维基文库本,未与点校本复核) — An envoy's mission from the evening the gifts are counted and the charge taken at court: the jade tablet passed from jeweller to steward to envoy and back; the silk bundle with a jade disc, the wife's tablet, the jade tube; passage through other states, the oath and rehearsal at the border, the comfort by the road, the lodging, the audience, the private visits, and finally the return of the jade and the report at court. A rulebook, not a record of any mission.
  2. 《礼记·聘义》(战国至汉初成书;维基文库本,未与点校本复核) — The meaning of the pin: attendants by rank (seven, five, three), relays of speech, three yieldings; 'it is respect and yielding by which gentlemen meet each other'; jade is given and then returned, 'making little of goods and much of the rite'. Note that this chapter has a great officer comfort the envoy by the road, where the Yili has a minister.