En el capítulo de homicidios del Da Ming lü (《大明律》, el Código de la gran Ming) hay un artículo titulado «El médico incompetente que hiere o mata a una persona», sobre el yongyi (庸医). Su primera frase dice: «Cuando un médico incompetente trata a alguien con medicinas o agujas y, por error, se aparta del método prescrito, causando así la muerte, se ordenará a otro médico que examine los fármacos y los puntos de las agujas.» Un médico había causado una muerte, y la autoridad no juzgó por sí misma: llamó a otro médico para que verificara qué medicamentos se habían dado y dónde se habían puesto las agujas. Lo que este artículo pregunta no es cuánta ciencia tenía el facultativo, sino cómo se recorre el procedimiento y cómo se asigna la responsabilidad.
I. Una ley: cómo se juzgaba al médico incompetente
La segunda mitad del artículo separa los casos con precisión. Tras la verificación, «si no hay ánimo de causar daño, se juzgará como homicidio por negligencia y no se le permitirá ejercer la medicina»: no se le descubre intención de dañar, se le trata como homicidio imprudente y se le retira la licencia para ejercer. «Si se aparta a sabiendas del método prescrito y finge tratar la enfermedad para obtener bienes, se calculará el valor de lo tomado y se juzgará como hurto»: sabía cuál era el método y lo abandonó a propósito, simulando curar para sacar dinero, y la suma se cuenta como robo. «Si de ello resulta la muerte, o si por enemistad administra medicinas que matan, será decapitado»: si la muerte se sigue de aquello, o si por odio usa a propósito fármacos contrarios al mal, la pena es la decapitación. Este artículo procede primero por vía administrativa y solo después por vía penal.
Tres pasos: primero verificar, después separar el dolo de la negligencia, y solo al final la pena. El corte más afilado no es una pena, sino la fórmula «no se le permitirá ejercer»: una sanción de inhabilitación, la pérdida de la licencia para ejercer. El artículo no dice en ningún momento cuánto debe saber un médico; dice qué se hace cuando un médico se equivoca. Este texto trata de ese procedimiento de exigencia de responsabilidad, no del nivel de la medicina de los Ming. La fórmula «wu bu ru benfang» (误不如本方, «por error se aparta del método prescrito») señala el punto exacto: había un método al que atenerse, y lo que se juzga es si alguien se desvió de él a propósito.
II. El Taiyiyuan: cuántos hombres, cuántas especialidades
Según el capítulo sobre cargos del Ming shi (《明史》, Historia de los Ming), el Taiyiyuan (太医院, Colegio Médico Imperial) tenía «un yuanshi (院使, director), de rango quinto principal; dos yuanpan (院判, subdirectores), de rango sexto principal. De él dependen cuatro yuyi (御医, médicos imperiales), de rango octavo principal, aumentados después a dieciocho y fijados en diez en el quinto año de Longqing (1571). El shengyao ku (生药库, almacén de materias medicinales) y el huimin yaoju (惠民药局, botica de beneficencia) tienen cada uno un intendente y un subintendente.» La medicina se dividía en trece especialidades, el shisan ke (十三科), cuyos nombres se registran completos: dafangmai (大方脉, sección de medicina general), xiaofangmai (小方脉, pediatría), furen (妇人, ginecología), chuangyang (疮疡, llagas y úlceras), zhenjiu (针灸, agujas y moxa), yan (眼, ojos), kouchi (口齿, boca y dientes), jiegui (接骨, huesos), shanghan (伤寒, dolencias por frío), yanhou (咽喉, garganta), jinzu (金镞, heridas de flecha), anmo (按摩, masaje), zhuyou (祝由, encantamiento).
Fuera de la plantilla estaban la formación y las pruebas: «Los hijos de las familias médicas eligen un maestro y son instruidos por él. A los tres años y a los cinco se les examina, se les examina de nuevo y se les examina por tercera vez; entonces se les asciende o se les degrada.» En provincias «se establecen boticas de beneficencia en las prefecturas y los distritos; en las guarniciones de la frontera y donde se reúne la gente se nombran médicos, practicantes o funcionarios médicos, todos enviados tras examen por el colegio». Al final del año «se reúnen y se examinan sus méritos y faltas para clasificarlos». Tres exámenes antes de subir o bajar, y un escalafón anual: en este sistema la pericia médica se certifica una y otra vez, no se adquiere de una vez para siempre.
III. Cómo llegaba a la boca la medicina del emperador
Para el emperador el procedimiento está escrito con todo detalle: «Al tomar el pulso imperial, el director, los subdirectores y los médicos imperiales lo examinan juntos; con los eunucos de palacio eligen los fármacos en la oficina interior, precintan y registran la receta bajo sus nombres juntos, y presentan un memorial en el que se exponen las propiedades de los fármacos y el método de tratamiento. Al preparar la medicina imperial, los funcionarios del colegio y los eunucos vigilan juntos. Cada dos dosis se juntan en una; cuando está lista se divide en dos recipientes: uno lo prueban antes un médico imperial y un eunuco, el otro se presenta a Su Majestad. Se lleva además un lifu (历簿, libro registro), sellado con el neiyin (内印, sello interior), que anota en detalle el año, el mes y el motivo, para que sirva de base a la inspección.» Tres hombres tomaban juntos el pulso, elegían juntos, firmaban y sellaban la receta; las propiedades y el tratamiento pasaban a un memorial; al cocer la medicina, el médico y el eunuco la vigilaban juntos; dos dosis se fundían en una y, ya cocida, se repartía en dos tazones: uno lo probaban primero el médico imperial y el eunuco, el otro entraba a palacio. Y todo se asentaba en un libro con el sello interior, con fecha y motivo, para la inspección. Un solo preparado, dos tazones: uno se prueba antes, el otro entra. Quien prueba es el escudo del emperador.
Hay que decir que esto es un texto normativo, no una historia clínica: probar antes, firmar juntos, llevar el libro, todo son procedimientos, y demuestran que a este sistema le importa que todo sea rastreable, no que la medicina sea obra de una pericia superior. Cuando una casa principesca pedía un médico, el colegio enviaba por orden imperial a un funcionario o a un practicante; para los grandes ministros y los soberanos extranjeros se hacía lo mismo, y «si el tratamiento era acertado o no, se informaba de ello en un memorial». En el mismo capítulo no queda el nombre de un solo médico imperial.
IV. De dónde venían las medicinas
Las medicinas tenían su origen y su custodia: «Para las medicinas se distingue qué suelo les conviene, se escogen las buenas y se desechan las malas, se cuida su preparación y así se usan. Los fármacos que las provincias envían los reciben y guardan los funcionarios del colegio en el shengyao ku, que atienden a su humedad y su sequedad; un funcionario del Ministerio de Ritos es designado para inspeccionarlo.» Lo que llegaba de las regiones entraba en el almacén, se vigilaba lo seco y lo húmedo, y un delegado del Ministerio de Ritos lo auditaba. La cadena queda completa: al entrar hay quien recibe y quien revisa; al salir hay quien elige, quien prueba y quien anota. No hay una sola palabra sobre el precio de las medicinas ni sobre el libro del que salían: esta cadena es institucional, no comercial.
Unas cuantas fechas del mismo capítulo: en el tercer año de Hongwu (1370) se establecieron las boticas de beneficencia, «con un intendente en cada prefectura y médicos oficiales en los distritos; a los soldados y civiles pobres y enfermos se les daba medicina»; en el sexto año de Hongwu (1373) se creó en palacio la oficina de medicina imperial (yuyi fang, 御药房) y se nombraron por primera vez médicos imperiales; en el año catorce de Hongwu (1381) el colegio quedó fijado en el rango quinto; en el año veintidós (1389) sus jefes pasaron a llamarse yuanshi y yuanpan; en el decimoquinto año de Jiajing (1536) la sala de medicina imperial se convirtió en el Shengji dian (圣济殿, Salón del Socorro Sagrado) y se creó además un almacén de medicina imperial, con «orden de que los médicos imperiales sirvieran por turnos». Cada fecha es un cambio de plantilla, no un cambio de la medicina.
V. Hasta dónde llega lo que el sistema puede escribir
El código tampoco dice qué libro es ese «método»: presupone que el lector sabe que hay un recetario al que atenerse. Primero, los límites: no se escriben historias clínicas — estas dos fuentes no tienen enfermo, ni nombre de enfermedad, ni desenlace; no se juzga la eficacia de las recetas — los herbarios y los formularios son otra cosa; no se toma el Bencao gangmu (《本草纲目》) por el sistema médico de los Ming, porque es un libro de materias medicinales; el lugar de los yihu (医户, hogares de médicos) en el registro de población no consta en estas dos fuentes (el capítulo 74 del Ming shi solo da la plantilla del colegio; el capítulo 19 del Da Ming lü solo da la ley sobre el médico incompetente), y este texto no lo completa; y tampoco hay material para juzgar qué nivel tenían en realidad los médicos imperiales.
Pongamos las piezas en fila: una ley sobre el médico incompetente, que pregunta por la verificación de los fármacos, la determinación de los puntos de las agujas, el dolo y la negligencia; un colegio médico imperial, con un director de rango quinto, diez médicos imperiales y trece especialidades; un protocolo de la medicina imperial, con tres examinadores, firma y sello conjuntos, una prueba antes de la presentación y un libro sellado; y una red de instituciones locales, boticas de beneficencia en prefecturas y distritos, médicos y practicantes en las guarniciones de frontera. La «medicina oficial» de los Ming fue plantilla, procedimiento y responsabilidad, no un rasero único de competencia — y la fórmula «no se le permitirá ejercer» es el corte más afilado de todo el conjunto. Las dos fuentes son reglas: una sobre quién puede tratar al emperador, otra sobre quién puede tratar a cualquiera. La ley y el reglamento del colegio salieron de manos distintas y gobiernan habitaciones distintas.
Fuentes y lecturas recomendadas
- 《明史》卷七十四·职官三·太医院(清初修;维基文库) — Qing compilation. The establishment: one director at the fifth rank, two assistant directors at the sixth, four imperial physicians at the eighth, later eighteen, fixed at ten in 1571; a drug store and a charitable pharmacy, each with a director and a deputy. Thirteen medical specialities, all named. Physicians' sons taught by chosen masters and tested every three and five years; annual assessment of merit. The palace prescription routine: the three officials examine the pulse together, select drugs with the eunuchs, seal and record the prescription, write its properties and treatment into a memorial; every two doses are combined, cooked, divided into two vessels, tasted first by a physician and a eunuch, then presented; a register stamped with the palace seal records the date and reason. Charitable pharmacies in the provinces; doctors at frontier garrisons sent after examination by the college.
- 《大明律》卷十九·刑律·人命·庸医杀伤人(明官修;维基文库集解附例本) — The statute on the incompetent physician: anyone treating with drugs or needles who 'mistakes the proper method' and causes death is to have the drugs and needle points examined by another physician; if there was no intent to harm, the case is treated as accidental homicide and he is forbidden to practise. If he deliberately departs from the method, pretending to treat in order to take money, the sum is reckoned as theft; causing death, or using medicine to kill, is punished with beheading.




