Antes de que amanezca, el huésped llama al posadero para que ajuste la cuenta, y este la recita partida por partida: tres jin de harina de trigo, a diez qian el jin, treinta qian; un jin de carne de cerdo, veinte; el daohuo qian (打火钱, el dinero del fuego) y el alojamiento de cuatro hombres, a diez qian cada uno, cuarenta; seis dou de habas negras, a cincuenta qian el dou, trescientos; once haces de hierba, a diez qian el haz, ciento diez qian. Total: quinientos qian. El huésped, que ha comprado en la propia casa la harina y el forraje, pide que le rebajen algo, y el dueño cede un paso: «Bueno, bueno, traiga solo cuatrocientos cincuenta qian».
Ninguna de esas cifras es una estadística. La escena procede de Lao Qida (老乞大), un manual de conversación para coreanos que aprendían chino: ciento ocho diálogos que siguen a un mercader desde Kaesong (王京, la capital de Koryŏ, la actual Kaesong) hasta la capital y de vuelta. «乞大» es la transcripción de «Kitán», la palabra mongola para Cathay. El ejemplar de Wikisource lleva al frente el nombre de Choe Sejin (崔世珍) y una nota que sitúa la redacción a finales de los Yuan o comienzos de los Ming; lo que hoy se lee pertenece a la tradición coreana con glosas, un texto revisado más de una vez. Por eso la misma frase aparece aquí como «我往北京去» («voy a Pekín») y «顺城门» (la puerta Shuncheng), mientras otra versión, citada por el Guangming Daily, dice «俺往大都去» («voy a Dadu») y «顺承门» (la misma puerta, escrita con 承 en lugar de 城); y el aceite para sofreír la carne es en un ejemplar «香油» (aceite de sésamo) y en otro «清油» (aceite claro). Este artículo, por tanto, se limita a lo que dicen los personajes del libro y no convierte estos números en una tabla de precios de los Yuan: la cuenta de arriba es una lección para recitar en voz alta, no un recibo.
I. La cuenta de una noche, partida por partida
Leída como lección, la cuenta enseña tres cosas a la vez. Primero, el costo: once caballos, seis dou de habas y once haces de hierba —cinco sheng de grano y un haz de hierba por caballo, la ración que el libro declara en otro pasaje—; cuando calcula el forraje de seis caballos escribe «盘缠着二钱银子» («dos qian de plata para el camino») y añade en seguida que donde el forraje era caro la misma noche salía por tres o cuatro qian de plata y donde era barato por dos. Un manual que anota su propio margen de variación está enseñando un cálculo, no llevando un libro de cuentas. Segundo, la cortesía del regateo: de quinientos a cuatrocientos cincuenta, una décima parte, concedida porque el huésped había comprado harina y forraje en la casa. Tercero, una costura: los tres jin de harina los comen cinco hombres, pero el dinero del fuego y el alojamiento se cuentan solo para cuatro; quién era el quinto y dónde durmió, el libro no lo dice.
La habitación casi puede rehacerse objeto por objeto. El huésped se queja de que el «精土炕», el kang (土炕, plataforma de ladrillo calentada), no sirve para dormir, y pide «有甚么槁荐,将几领来» («¿qué esteras de paja hay? que traigan unas cuantas»); le traen tres gaojian (槁荐, esteras de paja). La lámpara «está colgada en la pared». Detrás de la casa hay un pozo, poco profundo, del que se saca agua con cuerda, y junto a él un pilón de piedra para abrevar los caballos. Más tarde el viajero lo mide con su tierra: este pozo es de ladrillo y «至小有二丈深» («por lo menos tiene dos zhang de hondura»); los de Koryŏ son de piedra amontonada, el más hondo no llega a un zhang y suelen tener siete u ocho chi; y no son los hombres quienes sacan agua, «则是妇人打水,着个铜盔,头上顶水» («solo las mujeres sacan agua, con un vaso de cobre, y la llevan sobre la cabeza»). La comparación es del personaje, no una glosa del autor: un mercader coreano que toma la medida de China dentro de un manual de chino.
II. Sin permiso de viaje, la posada tampoco te deja quedar
No todas las puertas se abren. En la casa siguiente lo rechazan, y la negativa es un pequeño tratado de responsabilidad: «我不是不教你宿。官司排门粉壁,不得安下面生歹人。知他你是那里来的客人?» («No es que no quiera dejarte dormir. La autoridad ha empapelado de avisos puerta por puerta: no se puede alojar a forasteros de los que nada se sabe. ¿Cómo voy a saber de dónde viene usted?»). Solo cuando muestra el yinxin wenyin (印信文引), el permiso de viaje sellado, la conversación se abre; pero el dueño cuenta todavía un caso reciente: una casa alojó una noche a unos cuantos viajeros y, después de que se marcharan, se supo que eran «达达人家走出来的» («gente que se había escapado de casa de los tártaros»), y la casa quedó envuelta en la persecución del pleito. Los posaderos de este libro no son color local: miran el permiso y, al mismo tiempo, calculan a qué distancia están de un pleito.
III. Los precios de la capital se oyen en el camino
Los precios del arroz, la harina y la carne en la capital son de oídas, que era además como la mayoría de la gente sabía los precios: «我那相识人曾说,他来时,二分银子一斗粳米,五分一斗小米,一钱银子十斤面,二分银子一斤羊肉» («Un conocido mío decía que, cuando él vino, dos fen de plata daban un dou de arroz; cinco fen, un dou de mijo; un qian de plata, diez jin de harina; dos fen de plata, un jin de carnero»). Caballos: «似这一等的马,卖十五两以上,这一等的马卖十两以上» («los caballos de esta clase se venden por quince liang o más; los de esta otra, por diez o más»). Ginseng: «往年便则是三钱一斤,如今为没有卖的,五钱一斤家也没处寻里» («antes costaba tres qian el jin; ahora, como no hay quien lo venda, ni a cinco qian el jin se encuentra»). Las unidades quedan como se dijeron —la plata por liang, el grano por dou, la carne por jin— y en ningún sitio se suman. Lo que el manual quiere enseñar es el hecho mismo de preguntar; los precios que se oyen son ejemplos.
IV. Los pasos que hay que recorrer en una venta de caballos
La venta de caballos es el pasaje más largo del libro y avanza como un procedimiento. Interviene el yaren (牙人, el corredor); al comprador se le enseña «你则拿着牙齿看» («fíjate no más en los dientes»); el vendedor abre pidiendo ciento cuarenta liang. El corredor echa la cuenta en voz alta: cinco caballos buenos a ocho liang cada uno, cuarenta; diez caballos malos a seis liang cada uno, sesenta; «共通一百两,成了罢» («en total cien liang; cerremos el trato»). El vendedor no acepta; se añaden cinco liang y se cierra en ciento cinco. El corredor define su lugar con claridad: «我是个牙家,也不向买主,也不向卖主,我只依直说» («soy corredor: no me inclino al comprador ni al vendedor, digo lo que es recto»).
Viene luego el dinero. El vendedor exige «细丝官银» (plata oficial fina) y advierte: «低银子不要与我» («plata baja no me des»). El comprador, que no distingue lo falso, pide una marca y un fiador: «这银子虽是看了,真假我不识。你记认着,久后使不得时,我则问牙家换» («la he mirado, pero lo verdadero y lo falso no sé distinguirlos. Pon tu marca; si más adelante no la aceptan, se la pediré al corredor»). El wenqi (文契, el contrato) se dicta como modelo: un tal Wang, vecino de la ciudad de Liaodong, con Zhang San de intermediario en la esquina del mercado de ovejas de la capital, vende a Li Wu, viajero de Jinan, en Shandong; un caballo vale en ese momento doce liang de plata, y quien se arrepienta primero paga «罚官银五两» («cinco liang de plata oficial como multa»). El impuesto de corretaje (牙税), «一两该三分» («tres fen por cada liang»), sobre ciento cinco liang da tres liang, un qian y cinco fen. Cada cifra es una muestra; lo que de verdad importa es el orden: corredor, dientes, precio, plata, contrato, impuesto.
V. La lista de la carga de vuelta, y los límites del manual
Lo que compra para llevar de vuelta es la otra mitad de la lección: cien jin de borlas rojas, quinientas sartas de cuentas de vidrio, agujas, leznas, peines y peinetas, cien juegos de cuchillos grandes y pequeños, treinta romanas de fabricación oficial, telas bastas y brocados, y además un Sishu (《四书》, los Cuatro Libros, con el comentario de Hui'an), el Maoshi (《毛诗》), el Shangshu (《尚书》), el Zhouyi (《周易》), el Liji (《礼记》), textos de Han Yu y de Liu Zongyuan y poemas de Su Shi, la Zizhi tongjian (《资治通鉴》) y un Sanguo zhi pinghua (《三国志评话》). Fuera de la ruta, la vida diaria del libro es igual de concreta: en el duodécimo mes hace frío y «拾来的粪将来,熰着些火» («trae el estiércol recogido y enciende un poco de fuego»); una comida con parientes «吃了二两银的酒» («se bebió dos liang de plata en vino»); y para un estómago estropeado el médico manda píldoras de areca: «每服三十丸,生姜汤送下» («treinta píldoras por dosis, con infusión de jengibre»).
Al final, el coreano consulta el oráculo, elige día y se despide de sus compañeros para volver a casa. En todo el libro no hay un solo total: ni un ingreso anual, ni un margen de ganancia para el viaje, ni la suma de los panchan (盘缠, los gastos de camino). Lleva las cuentas en las escenas, no en una tabla. Y esa es justamente la medida con que hay que usarlo: aquellos quinientos qian no pueden entrar en una tabla de precios de los Yuan, pero la décima parte regateada, los cinco liang que cerraron una diferencia y las marcas rayadas en una plata que el comprador no sabía leer son sonidos que de verdad hubo en un mercado; el libro los copia para que un estudiante coreano aprenda a pronunciarlos.
Fuentes y lecturas recomendadas
- 《老乞大》卷上(维基文库本,朝鲜谚解系统) — The road from Kaesong to the capital: the inn bill, fodder prices, wells, straw mats, cooking, and the travel permit demanded by a wary household.
- 《老乞大》卷下(维基文库本,朝鲜谚解系统) — Horse trading through a broker, silver testing, a model contract and its penalty, tax at three fen per tael, ginseng and hemp cloth, the return cargo, and thirty areca pills.
- 包学菊〈从商贸之旅到市民生活——两部海外汉语课本里的「中国故事」〉,《光明日报》2024-02-23 第 16 版 — Overview of the Lao Qida: compiled in the Yuan, a Korean primer of 108 dialogues, the route ending at the capital's gate; also the wording of another edition (大都, 顺承门, 清油) used here to show textual variation.
- 《老乞大》(维基文库书目页) — Bibliographic page: the text is headed with Choe Sejin's name and described as a primer compiled in the late Yuan or early Ming for Koreans learning Chinese.




