En la terraza del pico Sur, junto al monasterio de Huguo, en Lin'an, el primer premio no era una medalla sino seis cosas: un estandarte y su tienda, una palangana de plata, piezas de seda, una chaqueta de brocado, billetes de la moneda oficial (官会, guanhui) y un caballo. La lista es tan concreta que se puede poner sobre una mesa: tela, metal, papel, un animal. Es también una descripción del oficio. La lucha en la China Song no era un juego de honor: había un premio, un circuito y, arriba del todo, un cargo militar.
Un oficio de los barrios de espectáculos
La lucha tenía tres nombres —juedi (角抵), xiangpu (相撲) y zhengjiao (争交), «disputar el encuentro»—, y el Meng Liang Lu dice en una sola frase que son lo mismo. De eso vivían los luqiren (路岐人), artistas ambulantes que se reunían en los barrios de espectáculos, los washi (瓦市), «para sacar provecho del premio». El texto dice que «reunían una compañía de iguales»: se abría en cuadrilla, no en solitario. La apertura tenía su protocolo: primero varias parejas de mujeres, las nüzhan (女飐), «echaban sus series» (打套子) para atraer gente, y solo después salían los hombres fuertes a bregar. Si aquellos combates de mujeres eran exhibición o competencia real, el texto no lo aclara.
El registro de artistas de Kaifeng, llevado desde las eras Chongning y Daguan (1102-1110), menciona incluso a un niño: Yang Wangjing, especializado en la «lucha de niños pequeños», que además hacía comedia, juego de sables y danza de escudos. En el barrio, la lucha no era un número aislado: compartía tablas con el teatro y las exhibiciones marciales, y el público acudía «sin importar viento, lluvia, frío o calor», día tras día. El registro de Kaifeng la pone en el mismo cartel que la cantante Li Shishi, los narradores y los titiriteros, bajo los dos empresarios del barrio, Zhang Tingxue y Meng Zishu: estaba en el programa, no en el margen.
La terraza del pico Sur y los seis premios
El dinero grande estaba en la terraza. La misma fuente dice que al combate de la terraza del pico Sur solo se admitía a quienes se escogían en todas las provincias, «de gran fuerza y sin igual bajo el cielo»; el primer premio eran esos seis objetos y nada más. En la era Jingding (1260-1264) un hombre de Wenzhou, Han Fu, se llevó el primer premio y «fue provisto de un cargo de oficial auxiliar». Un premio que incluye un rango no es un trofeo: es un reclutamiento. La gran justa tampoco era anual: los contendientes venían de las provincias, de modo que la cita servía para volver a ordenar a los campeones locales.
Bajo la terraza corría otro circuito. El texto enumera a los conocidos de los barrios de Lin'an: Zhou Jikuai, Dong Jikuai, Wang Jikuai, Sai Guansuo, Chi Mao Zhu Chao, Zhou Mangtong, Zheng Boda, Han Tongzhu el herrero y Yang Changjiao. Entre las mujeres: Nü Zhan Sai Guansuo, Ao Sanniang y Hei Sijie. Los apodos son publicidad: jikuai quiere decir «rápido», y Sai Guansuo proclama que supera a Guan Suo, un héroe de los narradores. Esos nombres todavía se leen como carteles: primero se recordaba el apodo y luego al hombre. El texto dice que todos ellos «disputaban la victoria en los mercados de las provincias»: la jerarquía se dirimía también entre los mercados de cada distrito.
Los ciento veinte del palacio
La lucha era también un cargo militar. La corte mantenía una unidad llamada neidengzi (内等子), de ciento veinte hombres, escogidos por su fuerza entre los ejércitos de palacio y de infantería y puestos bajo la oficina que presentaba a los oficiales ante el trono. En las grandes audiencias, los cumpleaños imperiales y los banquetes, a la novena copa, luchaban los ejércitos de la izquierda y la derecha, y el texto se cuida de decir que no eran «hombres de la calle». Cada tres años la unidad se probaba ante el trono y recibía plata y seda; los oficiales que salían de ella iban a las provincias como comandantes de guarnición. La misma destreza era una apuesta en el mercado y un peldaño en palacio.
El registro de la unidad estaba escalonado: dos hombres por cada oficial de conducción y cada jefe de diez, cinco parejas en el grado superior y cinco en el medio, ocho parejas en el inferior, cinco parejas de hombres de sable y bastón, y el resto en reserva dentro y fuera de la plantilla. Cada tres años, los que la oficina designaba por su nombre entraban en la siguiente tanda, y los ya inscritos también se probaban ante el trono con el mismo ritmo trienal.
La unidad también salía a la calle. En los sacrificios de las afueras, en los grandes ritos de la Sala de la Luz y en las salidas estacionales del emperador, unos hombres caminaban delante del carro «con gorro, el pelo revuelto y los puños cerrados, yendo a izquierda y derecha»: eran ellos, en desfile. Un antiguo oficial de la corte que había asistido a un banquete imperial dejó un poema: «Trescientos guardias tigre, todos feroces; las banderas apresuran, los tambores ruedan en capas. Se diría el lugar donde el viento aúlla y la lluvia canta: dragones furiosos y tigres rayados, cuernos que suben y bajan.» Los trescientos son una cifra redonda, no una plantilla; pero el poema muestra qué imagen quería dar la corte de esa destreza.
Lo que las fuentes no cuentan
Las fuentes son minuciosas con las instituciones y vagas con la técnica: ni una sola llave, ni una proyección, ni una forma de puntuar; ni asaltos, ni categorías de peso, ni árbitro. El asunto de las mujeres también queda turbio: en Kaifeng las nüzhan abren el espectáculo, lo que parece exhibición; en Lin'an las luchadoras figuran junto a los hombres como campeonas, lo que parece competición. El texto no lo resuelve.
Hay que decir una cosa con claridad. Esto no es el sumo japonés. El parecido de nombre y de forma no prueba un origen común, y las fuentes Song no ofrecen ese hilo. El papel del premio es papel moneda, no monedas de cobre: la lista incluye hasta la forma del dinero contante —tela, plata labrada, billetes, un caballo—, el capital con el que un artista profesional se compraba su equipo y sus piernas. Lo que queda es el premio, el registro y la vía de ascenso; ni un solo combate. Sabemos qué se llevó un campeón; no sabemos cómo ganó.
Fuentes y lecturas recomendadas
- 吴自牧《梦粱录》卷二十·角抵 (Wu Zimu, Meng Liang Lu, juan 20, "Jiao Di") — The three names for wrestling, the market performers and their women's opening bouts, the South Peak terrace and its six-item prize, Han Fu of Wenzhou, the palace unit of 120, and the named wrestlers of Lin'an.
- 孟元老《东京梦华录》卷五·京瓦伎艺 (Meng Yuanlao, Dongjing Meng Hua Lu, juan 5, "Entertainments of the Capital") — The register of Kaifeng entertainers from the Chongning and Daguan eras, including the child wrestler Yang Wangjing; daily performances in all weather.




