En 924, segundo año de la era Tongguang (同光) de los Tang Posteriores, la Oficina de Hacienda (度支, Duzhi) presentó un memorial que se mandó fijar como bando público (bangshi, 榜示) en prefecturas, condados y plazas de guarnición: en todo trato de compraventa entre soldados, paisanos y mercaderes «se usará siempre moneda de ochenta mo» (八十陌钱). El mo (陌) es la sarta nominal de cien monedas, la unidad con la que se hacían todas las cuentas; ochenta mo quiere decir ochenta monedas contadas como cien: se anota el ciento y se entregan ochenta. El bando no explica por qué ochenta; solo manda que desde entonces se cuente así. Regula cómo se cuenta el dinero, no cuánto pesa la moneda.

La norma y la calle

El memorial está en el Jiu Wudai shi (《旧五代史》), en su tratado de economía (食货志); la historia la compilaron Xue Juzheng y otros a comienzos de los Song, de modo que ninguno de los dos textos que aquí se usan es un archivo de la época. En el segundo mes de ese mismo año se añadió un decreto: inspeccionar sin descanso, «no permitir que las casas ricas almacenen moneda corriente de más» (不得令富室分外收贮见钱), ni que los artesanos «la fundan y la conviertan en vasijas de cobre» (销铸为铜器); en las prefecturas y plazas de la frontera había que mantener el control de guarniciones (qianxia, 钤辖) y «no dejar que los comerciantes la carguen y la saquen del territorio» (勿令商人般载出境). Faltaba moneda, y lo primero que se reguló fueron tres cosas: acapararla, fundirla y sacarla.

La calle tenía su propia aritmética. En el séptimo mes de 927, segundo año de la era Tiancheng (天成), la Oficina de Hacienda volvió a la carga: en las tres capitales, en Yedu y en las prefecturas de los circuitos, el reglamento del mercado dice «ochenta monedas por mo» (每陌八十文), pero últimamente las casas y tiendas «no atienden al reglamento y convierten la sarta corta en moneda larga» (短陌转换长钱). Se reiteró la orden de usar ochenta mo; al infractor se le prendía y, en su prefectura, se le «ponía el cepo, se le encerraba y se le tomaba declaración» (枷项收禁勘责), y «su moneda era confiscada hasta el último ochavo» (尽底没纳入官). La sarta corta pasando por sarta entera: exactamente lo que el bando quería atajar.

La moneda que se volvía vasija

El primer motivo lo anotó la propia administración: la moneda se fundía para hacer vasijas de cobre. En el octavo mes de 926, primer año de la era Tiancheng, el secretariado-cancillería (中书门下, Zhongshu menxia) informó de que las vasijas de cobre estaban caras «las más de las veces porque se funde moneda corriente» (多是销熔见钱), y se fijaron precios por decreto: vasija de cobre crudo, 200 wen (文, la moneda de cobre) el jin (斤, la libra china); vasija de cobre refinado, 400 wen el jin; y «quien quebrante el precio oficial (shengjia, 省价) será juzgado con la ley de la acuñación ilegal» (依盗铸钱律文科断). En el undécimo mes del mismo año se ordenó que por las puertas de la ciudad no saliera moneda «por más de quinientas» (五百以上不得放出); en el duodécimo, que la moneda de hierro y estaño (铁鑞钱) se destruyera y no circulara. En 929, cuarto año de Tiancheng, se prohibió la moneda de plomo y hierro; en 935, segundo de la era Qingtai (清泰), la de plomo sola.

La acuñación también fue y vino. En 938, tercer año de la era Tianfu (天福) de los Jin Posteriores, se permitió acuñar, a la administración y a los particulares, una moneda llamada Tianfu yuanbao (天福元宝): «cada moneda pesará dos zhu y cuatro lei, y diez monedas, un liang» (每一钱重二铢四絫,十钱重一两). Es la norma del decreto, no lo que dan las monedas desenterradas; al año siguiente se prohibió otra vez la acuñación privada. En 951, primer año de la era Guangshun (广顺) de los Zhou Posteriores, la ley del cobre permitió comprar y vender cobre, pero la moneda «no podrá fundirse para venderla como vasija» (不得销铸为铜器货卖); el que lo hiciera «será ejecutado» (并处死); el cabo responsable de la demarcación cumpliría un año de trabajos forzados, los vecinos fiadores recibirían setenta golpes y el denunciante, cien ligaduras de recompensa —cien guan (贯), la sarta de mil monedas—. Como el Estado no podía impedir la fusión, pasó a vigilar el precio de lo que salía del crisol.

La compra oficial de cobre: dos precios

En el noveno mes de 955, segundo año de la era Xiande (显德) de los Zhou Posteriores, se prohibieron las vasijas de cobre y el Estado empezó a comprar cobre: «cobre refinado, 150 monedas el jin pagadas por la administración; cobre crudo, 100» (熟铜每斤官中给钱一百五十,生铜每斤一百). Los espejos de cobre se fundirían en talleres oficiales y se venderían en un puesto instalado en la capital oriental. En el segundo mes de 957, cuarto año de Xiande, subieron los precios: «cobre refinado, hasta 200 el jin; cobre crudo, hasta 150» (熟铜令每斤添及二百、生铜添及一百五十收买). El mismo texto cambió la medida: el jin de cobre, que antes tenía veinte liang (两, la onza china), pasó a tener dieciséis. En dos años, el precio oficial del cobre refinado había subido un tercio.

Todas estas cifras son shengjia (省价): precios que fija la administración, y cada orden lleva detrás la cláusula de que quien los quebrante será juzgado con la ley de la acuñación ilegal. No dicen cuánto se pagaba por un jin de cobre en el mercado, sino cuánto permitía cobrar el Estado. Cómo se aplicaron esos precios, el material no lo cuenta. Y aquí no se convierten wen ni guan en dinero de hoy: las fuentes no dan precio de grano ni de seda con el que hacer la cuenta.

La sal: por jin y por shi

La sal iba por otra cuenta. En 942, séptimo año de la era Tianfu de los Jin Posteriores, un decreto gravó toda la sal que se movía: «impuesto de tránsito, 7 wen el jin; impuesto de venta en el lugar, 10 wen el jin» (过税每斤七文,住税每斤十文). El Jiu Wudai shi añade que, hacia mediados de esa era, en Henan y Hebei las oficinas de sal vendían por unos «170.000 guan y más» (一十七万贯有馀) al año, y que, cuando la sal se abarató, en las prefecturas lejanas a las salinas se pagaba «no más de 20 wen el jin, y cerca, no más de 10» (每斤不过二十文,近处不过一十文). Precio e impuesto quedan en la misma escala —de 10 a 20 wen por jin frente a un impuesto de 7 a 10—, pero las cifras son de una región y de años distintos. Los 170.000 guan son ingresos de las oficinas de sal, no el total del erario; y el precio está dado como tope, «no más de». La comparación no llega más lejos.

Otra parte se cobraba por shi (石, la medida de capacidad, aquí aplicada a la sal). En la era Guangshun se fijó: por un shi de sal verde, 800 wen de impuesto, «contando ochenta y cinco por cada cien» (以八十五为陌) —ochenta y cinco monedas contadas como cien, no cien—, más un dou (斗, la décima parte del shi) de sal; por un shi de sal blanca, 500 wen y 5 sheng (升, la centésima parte del shi) de sal. Los dos libros datan la medida de forma distinta: el Jiu Wudai shi la pone en el tercer año de Guangshun (953) y el Wudai huiyao (《五代会要》), la recopilación de Wang Pu, en el segundo (952). Aquí se citan por separado, sin fundirlas en una sola frase.

La levadura y los aperos: por mu y por hogar

El último eslabón es la tierra de cada casa. En 928, tercer año de Tiancheng, un decreto cargó sobre el grano de verano y de otoño «5 wen de impuesto de la levadura por mu, al ciento completo» (每亩纳麴钱五文足陌) —el mu (亩) es la medida de superficie agraria—: zu mo (足陌), el ciento entero, es decir cien monedas contadas como cien, sin descuento. En 930, primer año de la era Changxing (长兴), se perdonaron 2 wen y solo se cobraron 3; en 931, segundo año, se suprimió «desde el verano de este año» (便从今年夏并放). Ese mismo año el hierro crudo se vendió «10 wen más barato por jin» (每斤一例减十文货卖), y los campesinos pagaron, sobre la tierra de verano y otoño, «1,5 wen de impuesto de aperos, al ciento completo» (农器钱一文五分足). Son sumas pequeñas, pero se cobraban por mu y por hogar. El impuesto de la levadura duró tres años y se suprimió; el de los aperos siguió.

De dónde salía la moneda, el material no lo dice entero. En el sur, siguiendo la vieja norma de los Tang, se establecieron cecas (监, jian): Yongping en Raozhou, Yongning en Chizhou, Yongfeng en Jianzhou y Baoxing en Hangzhou, que «acuñaban moneda cada año» —solo los nombres de las cecas, sin cifra de acuñación—. Los hombres se sacaban por leva: en 952, segundo año de Guangshun, 55.000 trabajadores del distrito capitalino (畿内丁夫) repararon la muralla exterior (罗城, luocheng) de la capital de Bian (Kaifeng), «apisonada y terminada en diez días» (版筑旬日而罢); en 956, tercer año de Xiande, más de cien mil levantaron la nueva muralla exterior. Y se contaron las casas: en 959, sexto año de Xiande, el recuento de hogares (检户) dio 2.309.812. Las tres series de cifras están ahí —el precio oficial del cobre, el impuesto de la sal por jin, el dinero repartido por mu—; lo que falta es la acuñación y los ingresos. Detrás del bando de los ochenta mo está precisamente esa cuenta que no se puede cerrar.

Fuentes y lecturas recomendadas

  1. 《旧五代史》卷一百四十六·食货志(宋初薛居正等修;维基文库本,未与中华书局点校本复核) — Order of 924 that all buying and selling use eighty cash to the hundred, with the ban on melting coins into bronze vessels; the 926 decree fixing raw bronze vessels at 200 and worked at 400 a catty; the southern mints named with no output figures; salt prices and the 942 transit and shop taxes; the 800 and 500 cash per shi salt taxes; wine-curd money at five cash an acre; 2,309,812 households counted in 959. Song compilation; the page is marked textquality 50%.
  2. 《五代会要》卷二十六·盐麴铁城郭、卷二十七·泉货(北宋王溥编;维基文库本) — Two juan of one Northern Song compilation by Wang Pu, not a Five Dynasties archive. Juan 27, on currency: the 927 complaint that the market converts short hundreds into long money, with caging and confiscation; the 938 Tianfu yuanbao coin standard; the 951 bronze law with death for melting cash; the 955 and 957 official copper prices. Juan 26, on salt, wine-curd, iron and walls (https://zh.wikisource.org/wiki/五代會要/卷二十六): the 942 transit and shop salt taxes; salt assessed per shi at eighty-five to the hundred; wine-curd money from 928 to 931; farm-tool money; the 55,000 and hundred-thousand labour levies at Kaifeng.