Una casa Ming se medía con dos reglas: una medía el «vano», otra la «viga». El vano (jian, 间) es el número de divisiones a lo ancho de la fachada; la viga (jia, 架) es el número de armaduras de viga en la profundidad. En el año veintiséis de Hongwu (1393) hubo una disposición fija: la vivienda del plebeyo, «no más de tres vanos y cinco vigas, sin emplear dougong (斗栱) ni decorar con caihua (彩画)» — tres vanos de fachada y cinco vigas de profundidad eran el límite máximo de una familia corriente. Ese límite se aflojó después una vez, y se aflojó en las vigas, no en los vanos. Dos palabras son todo el vocabulario: vano, viga.

I. Tres vanos y cinco vigas: un límite superior

Según el Yu fu zhi (舆服志) del Ming shi (《明史》), además de la disposición de 1393, en el año treinta y cinco de Hongwu (1402) se «reiteró la prohibición»: «no se permite construir con el número de nueve o de cinco vanos; aunque la casa llegue a diez o veinte cuerpos, según el solar y los medios, no se permite pasar de tres vanos». La casa podía levantarse en diez o veinte cuerpos y el terreno dependía del solar y del caudal, pero cada cuerpo no podía pasar de tres vanos. El texto es claro: lo limitado es la fachada de cada edificio, no la extensión total del predio. Ni dougong ni caihua: la casa del plebeyo solo podía ser madera desnuda y teja.

En el año doce de Zhengtong (1447) «se ordenó variar ligeramente la norma: las casas de los plebeyos con más vigas y menos vanos no incurrirán en la prohibición». Esta frase es el eje de todo el artículo: lo prohibido era la expansión horizontal del vano, y después se soltó la mano en la profundidad de las vigas — se podían añadir armaduras de viga hacia dentro, la fachada seguía en tres vanos. Los materiales no dicen por qué se cambió, solo registran esta flexibilización; este artículo tampoco le añade un motivo. En términos de construcción, una casa así es profunda, no ancha.

II. Una misma regla reparte los rangos

El mismo cómputo de «vano × viga» servía para medir a los funcionarios con rango. Según el Yu fu zhi del Ming shi: duques y marqueses, sala frontal de siete vanos y nueve vigas, sala central de siete y nueve, sala posterior de siete y siete, puerta de tres y cinco, santuario ancestral de tres y cinco; funcionarios de primero y segundo rango, sala de cinco vanos y nueve vigas; del tercero al quinto, sala de cinco y siete; del sexto al noveno, sala de tres y siete; galerías, cocinas, almacenes y demás dependencias, «no más de cinco vanos y siete vigas». Detrás de la casa de un funcionario meritorio había que dejar diez zhang (丈) de terreno libre, cinco a cada lado. Esta tabla ordena los rangos por vanos y vigas, no por medidas.

Puesta otra vez la norma del plebeyo en esa tabla: tres vanos y cinco vigas frente a los tres vanos y siete vigas del sexto al noveno rango — la misma fachada, solo dos vigas de diferencia; los siete vanos y nueve vigas de duques y marqueses son la cima. Un rango de diferencia solía ser un vano o una viga. Estas cifras son la contraposición entre cláusulas, no «así vivía todo el mundo en los Ming»: la tabla no tiene ni una sola casa medida, ni dice si el plebeyo podía costearse en la práctica tres vanos y cinco vigas.

III. Cómo caía la pena

Qué ocurría al que se excedía, el Da Ming lü (《大明律》), juan 12, apartado «casas, ropas y objetos fuera de norma», lo dice con claridad: «toda casa, carruaje, vestido y objeto de funcionarios y plebeyos tiene su grado; quien se exceda y use lo de otro grado: si tiene cargo, cien golpes y destitución sin volver a ser nombrado; si no lo tiene, cincuenta golpes de vara, y la culpa recae en el cabeza de familia; los artesanos, asimismo, cincuenta golpes». El uso de motivos de dragón y fénix era más grave: «funcionarios y plebeyos, cien golpes y tres años de trabajos forzados; los artesanos, cien golpes y enviados a la capital con la familia de su taller para quedar inscritos como artesanos de taller; lo prohibido pasa al erario». Quien denunciaba primero recibía «cincuenta taels de plata de recompensa»; el artesano que se entregaba quedaba libre de culpa y «recibía la misma recompensa». «Destituido sin volver a ser nombrado» era, para un funcionario, la mitad más pesada.

Pero la ley tiene una grieta: el comentario compilado de este artículo dice que «los grados de casas, carruajes, vestidos y objetos se detallan en las ordenanzas de los Ming» — el texto legal no enumera vanos ni vigas, y para juzgar había que consultar las ordenanzas. Es decir, con la ley sola no se podía fallar; hacía falta también la ordenanza. Los pormenores de grados de las casas en el Da Ming ling (《大明令》) y el Ming huidian (《明会典》) no se pudieron consultar en páginas legibles en esta ronda, así que este artículo no repone esas cifras; las cifras de vanos y vigas que aquí aparecen se citan todas del Yu fu zhi del Ming shi. Por eso «se detallan en las ordenanzas» no es una fórmula cortés: sin las ordenanzas, el funcionario no tenía números a los que atenerse.

IV. Hasta el ojo de la ventana y el escalón

La norma se detiene en los vanos y las vigas; las medidas más finas están en el cuaderno de un letrado. Wen Zhenheng (文震亨), en el Changwuzhi (《长物志》), escribe: «Escalones: desde tres hasta diez; cuanto más altos, más antiguos, y han de labrarse en piedra veteada.» Las ventanas: «de armazón basto de madera, con tres listones finos dentro, cada ojo de dos cun (寸) en cuadrado y no mayor; bajo la ventana, un tablero de un pie poco más o menos.» Para el sol de invierno se hacía aparte una «ventana de viento de ojo grande», «con el ojo de hasta un pie». Escalones de tres a diez, ojos de ventana de dos cun, tableros de un pie: todo medido hasta el cun y el pie. Un ojo de dos cun decide la luz y la intimidad de una habitación; «que no sea mayor» es toda la regla.

Hay que distinguirlo: esto es el gusto y la práctica de un letrado del Jiangnan al escribir sobre la vivienda, no una norma. El Changwuzhi no atiende a qué rango tienes ni a si te excedes o no; «cuanto más alto, más antiguo» es un juicio estético, no un patrón general. Solo al juntarlo con la tabla de vanos y vigas del Ming shi se tienen las dos fuentes de la medida de un patio; pero las dos no pueden fundirse en un solo código. Además, la anchura de un «vano» no tuvo un valor único en todo el país, y este artículo no la convierte a metros cuadrados. Las dos fuentes responden a dos preguntas: una dice cuánto puedes construir como máximo, la otra cómo deberías construirlo. Dos cun es una ventana pequeña; un pie, una grande.

V. Quién fijaba la medida

Los límites, otra vez: tres vanos y cinco vigas es un límite superior, no un promedio; no hay plantas medidas, profundidades de patio ni secciones de madera de casas Ming; no se describe ninguna técnica constructiva, porque ninguna de las tres fuentes la menciona; no se hace una afirmación general sobre una «jerarquía rígida», solo se citan cláusulas y penas; y no se repite lo que dicen los dos artículos sobre telas y colores del vestido — aquellos tratan de la ropa, este de la casa. Si el plebeyo podía costearse esos tres vanos no está registrado; las cláusulas no hablan de dinero.

La medida de un patio venía de tres lugares: el código fijaba el límite de vanos y vigas; las ordenanzas, el detalle de cada grado (no consultadas aquí, no repuestas); y el cuaderno de un letrado, la ejecución de ventanas y escalones. La frase más sugerente es la de 1447 —«con más vigas y menos vanos, no incurrirán en la prohibición»—: la fachada se queda, la profundidad se suelta. Que la casa Ming creciera hacia dentro quizá empezara por esa grieta; este paso es una conjetura, porque el material solo dice «no incurrirán en la prohibición» y no dice cómo usaron después esa grieta. Tres fuentes, tres lenguajes —ley, ordenanza, gusto— y ni una sola casa medida entre ellas.

Fuentes y lecturas recomendadas

  1. 《明史》卷六十八·舆服志四·第宅(清初修;维基文库) — Qing compilation, but the clearest thread of the rules: in 1393 commoners' houses were fixed at no more than three bays and five beams, without bracket sets or painted colour; in 1402 the ban was repeated; in 1447 it was 'slightly relaxed', so that houses 'with more beams but fewer bays' were no longer restricted. The table of official houses: dukes and marquises seven bays and nine beams, first and second rank five and nine, third to fifth five and seven, sixth to ninth three and seven; eaves galleries and stores not over five bays and seven beams; ten zhang of open ground behind a meritorious official's house.
  2. 《大明律》卷十二·礼律·仪制·服舍违式(明官修;维基文库) — The penalty article: officials who exceed their grade get a hundred strokes and are dismissed; commoners fifty strokes, the household head answerable; craftsmen likewise fifty. Using the forbidden dragon-and-phoenix patterns: a hundred strokes and three years for both officials and commoners, craftsmen a hundred strokes and sent to the capital with their families as workshop artisans, the goods confiscated, fifty taels to an informer, pardon for a craftsman who confesses. The commentary says the grades are set out in the Ming ordinances — the statute itself lists no bay or beam numbers.
  3. 《长物志》卷一·室庐(明·文震亨;四库全书本,维基文库;四库本无标点,引文按文义加标点) — A late Ming gentleman's book on taste, not a statute: steps from three to ten, 'the higher the older'; windows of coarse timber lattice with three thin bars inside, each eye two cun square and no bigger, with a board a foot or so deep below; winter window-frames with eyes a foot across.