El Shiji (史记), las Memorias históricas, cita a dos hombres en la misma frase: Yidun (猗顿), que se levantó cociendo la sal de las lagunas, y Guo Zong (郭纵), de Handan, que hizo su fortuna fundiendo hierro y llegó a ser «tan rico como un rey» (与王者埒富). El mismo capítulo presenta a la familia Zhuo (卓氏) de Shu: el Qin la trasladó desde Zhao con un carrito de mano y más tarde, en Linqiong, «avivó los hornos al pie de la montaña de hierro» hasta poseer mil esclavos, con estanques, campos y caza «como los de un gobernante». La sal venía de las lagunas y el hierro de las montañas, y ninguna casa podía procurarse por sí misma ni una ni otro. El Pingzhun shu (平准书) aporta la otra mitad: quien fundiera herramientas de hierro o cociere sal por su cuenta recibía un grillete de hierro en el pie izquierdo y la confiscación de sus utensilios —釱左趾,没入其器物—. Entre la fortuna y el grillete está la historia Han de la sal y del hierro.
Dos oficios que hacían reyes
El Huozhi liezhuan (货殖列传), el capítulo de las biografías de quienes se enriquecieron, trata el enriquecimiento como un oficio, así que enumera personas y ramos, nunca tonelajes. Yidun partió de la sal gu (盬, la sal de las lagunas); Guo Zong, de las fundiciones de Handan; la familia Zhuo, de una montaña de hierro en Linqiong; Cheng Zheng (程郑) también fundió y «igualó en riqueza a los Zhuo, ambos vecinos de Linqiong». Lo que estos hombres tenían en común era el control de los recursos entre la montaña y el mar y de los hornos, no el de unas fanegas de tierra. Conviene señalar la postura del capítulo: Sima Qian admiraba a estos hombres y ponía el oficio del comerciante a la altura de «los planes de Yi Yin y Lü Shang, las tropas de Sun y Wu, las leyes de Shang Yang» (犹伊尹、吕尚之谋,孙吴用兵,商鞅行法). Eso es un juicio del historiador, no un registro de la administración. Cuánta sal cocían al año, cuánto hierro forjaban, a qué precio lo vendían: de eso no hay una palabra, y este artículo no lo inventa.
El Estado manda a sus hombres
Con el emperador Wu el Estado entró directamente en los dos negocios. El Pingzhun shu anota: «於是以东郭咸阳、孔仅为大农丞,领盐铁事;桑弘羊以计算用事,侍中。» Es decir, Dongguo Xianyang (东郭咸阳) y Kong Jin (孔仅) fueron nombrados da nong cheng (大农丞, adjuntos del ministro de Agricultura) y quedaron al frente de la sal y del hierro, mientras Sang Hongyang (桑弘羊), por su destreza con el cálculo, era empleado en palacio. El origen de los tres es lo interesante: Dongguo Xianyang era «el gran salinero de Qi» y Kong Jin, «el gran fundidor de Nanyang», y ambos habían reunido mil piezas de oro con su propio oficio; Sang Hongyang era hijo de un comerciante de Luoyang. El veredicto del texto: «故三人言利事析秋豪矣», los tres desmenuzaban la ganancia hasta la punta de un pelo de otoño. Los que regulaban la sal y el hierro eran hombres de la sal y del hierro.
El Estado entrega las vasijas
El núcleo del sistema sobrevive en un memorial de Kong Jin y Dongguo Xianyang. Las montañas y los mares, dijeron, son «el tesoro del cielo y de la tierra» (山海,天地之藏) y corresponderían al Shaofu (少府, el departamento del hogar imperial); el emperador, sin quedárselos, los cedió al ministro de Agricultura «para sostener los tributos». El método: «愿募民自给费,因官器作煮盐,官与牢盆», reclutar gente que trabajara a su propia costa, con utensilios oficiales, y la oficina les daría las vasijas de cocer sal, el laopen (牢盆). ¿Por qué? Porque «浮食奇民欲擅管山海之货,以致富羡,役利细民», gentes ociosas y extrañas querían monopolizar los bienes de montes y mares para enriquecerse y mandar sobre los pobres. De ahí la pena: «敢私铸铁器煮盐者,釱左趾,没入其器物», quien ose fundir hierro o cocer sal en privado llevará el di (釱, grillete de hierro) en el zuozhi (左趾, pie izquierdo) y verá confiscados sus utensilios. En las commanderies sin hierro se puso una pequeña oficina de hierro dependiente del condado. Una palabra merece aclaración: el sentido exacto de 牢 en este compuesto está discutido; lo seguro es que el utensilio lo daba el Estado.
Los magnates se vuelven funcionarios
El paso más revelador fue la cooptación, no la destrucción: «使孔仅、东郭咸阳乘传举行天下盐铁,作官府,除故盐铁家富者为吏», los dos hombres recorrieron el imperio en carruaje de posta para establecer las oficinas de sal y hierro, y los ricos de las antiguas casas salineras y fundidoras fueron nombrados funcionarios. La consecuencia llega en la frase siguiente: «吏道益杂,不选,而多贾人矣», la vía hacia el cargo se volvió abigarrada, se prescindió de la selección y los comerciantes abundaron entre los funcionarios. Kong Jin fue nombrado ministro de Agricultura en tres años y figuró entre los Nueve Ministros; Sang Hongyang asumió después toda la administración de la sal y del hierro. El Estado no aplastó a los comerciantes de sal y hierro: los incorporó, con su oficio, al gobierno. El aparato se extendió luego: se crearon oficinas de junshu (均输, «transporte equilibrado») y de sal y hierro condado tras condado, y el negocio creció tanto que se instituyó una oficina nueva, el Shuiheng (水衡), con la idea de hacerse cargo de la sal y del hierro.
Adónde fue el dinero
El dinero tenía destinos. Las commanderies fronterizas recién creadas, dice el texto, se sublevaban de vez en cuando; la corte envió tropas al sur y «el gasto corrió todo a cargo del ministro de Agricultura». Y «大农以均输调盐铁助赋,故能赡之»: el ministro canalizaba con el junshu los ingresos de la sal y del hierro al sostén de los tributos, y por eso podía pagarlo. Después se estableció en la capital la oficina de pingzhun (平准, «estabilización de precios»), para «reunir los bienes del imperio, vender cuando están caros y comprar cuando están baratos», de modo que los grandes mercaderes no tuvieran «espacio para grandes ganancias». Vino luego el gaomin (告缗, impuesto sobre bienes declarados), y «los comerciantes de rango medio y superior quedaron arruinados en su mayoría», mientras «县官有盐铁缗钱之故,用益饶矣», el erario, por tener sal, hierro y moneda, disponía de medios cada vez más holgados. Todo esto es el relato del Pingzhun shu, y ese relato es crítico con los «ministros del provecho»: es una postura del historiador, no un libro de cuentas.
La frontera entre lo documentado y lo que falta es aquí especialmente nítida. Documentado: que la sal y el hierro podían hacer hombres tan ricos como reyes; que bajo el emperador Wu el Estado nombró comisionados de sal y hierro, entregó las vasijas de cocer, reclutó salineros a su propia costa, puso un grillete en el pie del productor privado y confiscó sus pertrechos, y convirtió a los antiguos magnates en funcionarios; que sal, hierro, junshu y pingzhun formaron un solo sistema fiscal cuyos ingresos iban sobre todo al ejército y a la corte. Falta: cualquier precio de la sal, precio del hierro, cifra de producción o jornal de los hombres de las vasijas y los hornos; la organización interna de los talleres no se describe; y los dos capítulos tiran en direcciones opuestas —uno alaba la riqueza, el otro condena el provecho—, así que ninguno puede leerse como estadística. Queda una pregunta abierta: cuando los salineros se hicieron funcionarios de la sal, ¿quién fijaba su precio? Que las dos fuentes sean parte interesada es también parte de lo que aquel período dejó, y ambas hay que leerlas con descuento.
Fuentes y lecturas recomendadas
- 司马迁《史记》卷一二九·货殖列传 — 「猗顿用盬盐起。而邯郸郭纵以铁冶成业,与王者埒富」;蜀卓氏「用铁冶富」、迁临邛「即铁山鼓铸」、富至僮千人;程郑「亦冶铸」「富埒卓氏」
- 司马迁《史记》卷三〇·平准书 — 东郭咸阳、孔仅领盐铁事;孔仅、咸阳上言「山海,天地之藏」至「官与牢盆」,及「敢私铸铁器煮盐者,釱左趾,没入其器物」;「使孔仅、东郭咸阳乘传举行天下盐铁,作官府,除故盐铁家富者为吏」;「大农以均输调盐铁助赋」;平准钱物与告缗之后「县官有盐铁缗钱之故,用益饶矣」




