Empecemos por una cuenta de familia. En el prólogo de su Shanghan Lun (《伤寒论》, «Tratado de las afecciones por el frío»), Zhang Zhongjing (张仲景) dice que su clan había sido numeroso —«más de doscientas bocas»— y que, «desde que comenzó la era Jian'an, todavía no diez años», habían muerto dos de cada tres, y de esos muertos, siete de cada diez por shanghan (傷寒, el «daño por el frío», una categoría antigua de enfermedades febriles). Escribió la frase para explicar por qué se puso a escribir un libro, y las tres cifras pesan más que cualquier adjetivo: doscientas personas, menos de una década, dos tercios. El libro que salió de ahí no es una crónica de la epidemia; es un manual para juzgar y para actuar.
Una cuenta de familia
Lo que sigue es el motivo: «conmovido por las pérdidas de antaño, dolido de que las muertes prematuras no pudieran salvarse, me dediqué a buscar las enseñanzas antiguas y a recoger las muchas recetas». Con ellas tomó el Suwen (《素问》, «Preguntas básicas»), el Jiujuan (《九卷》, «Nueve fascículos»), el Bashi yi nan (《八十一难》, «Ochenta y una dificultades») y el Yinyang dalun (《阴阳大论》, «Gran discusión del yin y el yang»), les añadió su propio método de pulso y signos, y compuso el Shanghan zabing lun (《伤寒杂病论》, «Tratado de las afecciones por el frío y las enfermedades diversas») en dieciséis fascículos. De ahí viene la línea del Shanghan Lun que hoy se lee; pero lo que se lee es la edición Song: ordenada por Wang Shuhe (王叔和) en los Jin, corregida por Lin Yi (林亿) y otros en los Song y reimpresa por Zhao Kaimei (赵开美) en los Ming. No es el texto que un hombre de los Han tenía en las manos. El ejemplar de Wikisource, además, está marcado en la propia página como no corregido.
De Zhang Zhongjing, las historias oficiales no traen biografía. Lo dice el prólogo de los editores Song: «Zhang Zhongjing no tiene biografía en el Hanshu» (《汉书》), y para llenar el hueco no les queda más que citar un Mingyi Lu (《名医录》, «Registro de médicos ilustres») posterior. Por eso este artículo no lo presenta con una semblanza: ni fechas, ni lugar de origen, ni cargo. Lo único seguro es el libro que dejó y la cuenta que escribió en él.
Primero el juicio, después la receta
En el prólogo hay una andanada muy concreta: «los médicos de hoy no piensan en buscar el sentido de los clásicos... cada uno hereda la técnica de su casa y sigue las viejas costumbres de principio a fin. Preguntan por la enfermedad con la lengua lista; en un instante frente al enfermo, ya recetan la decocción». Luego viene la acusación diagnóstica: «palpan el cun y no llegan al chi, toman la mano y no llegan al pie; no cotejan el renying ni el fuyang ni las tres partes; cuentan las pulsaciones y no llegan a cincuenta». Es decir: se quedan en una parte del pulso y no en la otra, no bajan al tobillo, no comparan las tres posiciones —la muñeca, el cuello, el empeine— y no esperan ni cincuenta latidos antes de decidir. Su disputa no era con las medicinas, sino con la prisa del juicio. La última línea del prólogo dice que distinguir la muerte de la vida es, en verdad, difícil; y era exactamente lo que exigía.
La misma preocupación abre el Jingui Yaolüe (《金匮要略》, «Prescripciones esenciales de la caja de oro»). «El buen médico trata la enfermedad antes de que se forme»: si ve el mal en el hígado, sabe que pasará al bazo y primero refuerza el bazo («见肝之病,知肝传脾,当先实脾»). Y «las mil dolencias no van más allá de tres caminos»: el mal que entra por los canales y llega a las vísceras; el que pasa por los miembros, los nueve orificios y los vasos hasta obstruirlos; y las heridas de la alcoba, del hierro y de las bestias. El modo de proceder pertenece al mismo marco: «apenas se sienten pesados los miembros, se recurre a la guía del cuerpo (daoyin, 导引) y a la respiración (tuna, 吐纳), a las agujas y a la moxa, al masaje con ungüentos, para que los nueve orificios no se cierren»; y en la comida, «se regulan lo frío y lo caliente, lo amargo, lo ácido, lo picante y lo dulce». El párrafo de apertura da incluso una pauta general: «el hombre recibe las cinco normas y crece con el viento y el qi; el viento engendra todas las cosas y también puede dañarlas, como el agua sostiene la barca y también la vuelca». Entre lo que hay que evitar cuenta no violar la ley, no sufrir el daño de las fieras y no agotarse en la alcoba: hasta el castigo de la ley figura entre las causas de enfermedad. Es un marco que primero clasifica y después dispone, no un recetario.
La escena del literato
El otro hombre escribe de otra manera. Cao Zhi (曹植) abre su «Sobre el qi de la peste» (《说疫气》) con la fecha puesta: «En el año veintidós de Jian'an, el qi pestilente se extendió: cada casa tuvo el dolor de un cadáver, cada habitación el lamento del llanto. Unas familias murieron hasta el último; otras perdieron el clan entero». Es una escena, no una cuenta.
Después vienen la observación y la explicación. Cao Zhi recoge que algunos decían que la peste era obra de espíritus y fantasmas; y cuenta que los que enfermaban eran «hijos del paño basto y de las hojas de frijol, gente de chozas de zarza y puertas de paja», mientras en las casas de salones altos y mesas cargadas, de martas y colchones espesos, «de estos había pocos». Su propia explicación es que «el yin y el yang han perdido su lugar y el frío y el calor llegan fuera de estación; de ahí nace la peste». De los que colgaban talismanes para ahuyentarla, dice que es cosa de risa. Todo esto son sus juicios, no datos: que los ricos enfermaran poco es una impresión tomada de la peste, y no se puede convertir en «los ricos no enfermaban».
Dos epidemias, no una
El punto más importante del artículo: los dos testimonios no hablan del mismo suceso. Zhang dice «desde que comenzó la era Jian'an, todavía no diez años»; el año 1 de Jian'an es 196, de modo que estamos más o menos entre 196 y 205. Cao Zhi pone el año 22, que es 217. Entre uno y otro hay más de diez años. No se pueden fundir en un solo brote, y menos aún convertir a Zhang Zhongjing en testigo de la epidemia que describe Cao Zhi. Lo único que puede afirmarse en común es esto: a fines de los Han orientales, las epidemias se repitieron. La fórmula «desde que comenzó la era Jian'an» tiene además su ambigüedad —puede contar desde el año 1 o puede significar solo «en los años de Jian'an»—, pero en cualquiera de las dos lecturas cae dentro de los diez años siguientes a 196, bien lejos de 217.
Hay dos palabras que conviene manejar con cuidado. La primera es shanghan (傷寒): un nombre antiguo de enfermedad, un cajón amplio para las fiebres de origen externo, que no equivale a la fiebre tifoidea moderna; aquí no se le pone diagnóstico actual ni se le busca explicación médica de hoy. La segunda son las cifras: las doscientas y pico bocas, los dos tercios y los siete de cada diez son una estimación del propio Zhang; el «pocos ricos» de Cao Zhi es material literario. Ni unas ni otras se usan aquí como estadística.
Lo que pueden decir los dos textos
Un médico tomó la cuenta de muertos de su familia y con ella hizo un libro: lo que quería era el orden del diagnóstico, la clasificación de la enfermedad y un modo de actuar. Un literato tomó una escena y una observación de clase e hizo con ellas un argumento: lo que quería era una frase donde cupiera el llanto de una ciudad entera y, después, una explicación. Juntos, los dos textos muestran que la epidemia formaba parte de la vida corriente de aquella generación; no muestran cuántos murieron, ni cada cuánto volvía, ni qué año fue el peor, porque el material no lo dice. Tampoco dicen cómo se frena un contagio: uno da clasificación y tratamiento, el otro explicación y burla. Entre las dos epidemias hay más de diez años; entre los dos textos, toda una manera de escribir.
Fuentes y lecturas recomendadas
- 《伤寒论》(宋本;晋王叔和编次、宋林亿校正、明赵开美校刻;维基文库,页面标 25% 未校对) — Zhang Zhongjing's preface: his clan once numbered more than two hundred; in the years since the Jian'an era began, not yet ten, two thirds had died, seven in ten of 'cold damage'. He therefore sought the old teachings and wrote the sixteen fascicles. He attacks contemporary doctors who 'each inherit a family technique and follow the old ways from start to finish', who 'ask a few questions, and in a moment prescribe a decoction'. The Song editors' preface states that Zhang has no biography in the Han History and that even they had to cite a later Name Doctors' Record.
- 《金匮要略》(维基文库,页面标 50% 未校对) — The same physician's framework: 'the superior physician treats illness before it forms' — seeing liver disease, know it will pass to the spleen and fortify the spleen first; 'the thousand maladies do not go beyond three routes' (affliction of the channels entering the organs; the limbs and nine orifices and blood vessels; and wounds from sex, blades, insects and beasts); at the first heaviness in the limbs, use guided exercise, breathing, needling and moxa, ointment massage; and regulate food and drink in cold, heat, bitter, sour, pungent and sweet.
- 曹植〈说疫气〉(《全三国文》卷十八,清严可均辑;维基文库) — In the twenty-second year of Jian'an a pestilential qi spread: 'every household had the pain of a corpse, every room the grief of wailing'; some families were wiped out entirely. He records that some said the pestilence was the work of ghosts and spirits; that those who caught it were 'the sons of coarse cloth and bean leaves, the people of bramble huts and thatch doors', while rich households were few among them; and his own explanation — yin and yang out of place, cold and heat at the wrong season — with contempt for those who hung talismans against it.




