El primer día del tercer mes abría sus puertas el Estanque de la Claridad Dorada (Jinming Chi, 金明池), y el puente se llenaba de cuencos de barro. Los hombres los ponían sobre el pretil, echaban dentro monedas de cobre —las monedas del tiro, touqian, 头钱— y apostaban por cómo quedaban: dinero, ropa, utensilios de casa. El estanque seguía abierto hasta el octavo día del cuarto mes, y durante ese mes largo los cuencos y la gente formaban parte de la primavera de la capital, «con los visitantes yendo y viniendo, las sombrillas de hoja de loto a la vista unas de otras». La escena está en el Dongjing Menghua Lu (《东京梦华录》, «Memorias de los esplendores de la capital del Este»), capítulo 7. La apuesta se llamaba guanpu (关扑, comprar por medio del azar): comprar apostando, una compra en la que un tiro decide quién se lleva la cosa. Es la única escena del corpus con cuerpos en movimiento; casi todo lo demás que se conserva sobre el guanpu son reglas, mercancías y cifras. El cuenco es el mecanismo entero en miniatura: un precio acordado, una postura puesta, un tiro que decide.

Tres días en que la prefectura lo suelta

El año empezaba con esa concesión: el primer día del primer mes, «la prefectura de Kaifeng (Kaifeng fu, 开封府) suelta el guanpu por tres días». Se levantaban tenderetes de lona de colores (caipeng, 彩棚) en el mercado de caballos, en la calle de Panlou, extramuros de las puertas Song, Liang y Fengqiu y a lo largo del sur de la ciudad. Dentro se exponían peines, adornos de martín pescador y de perlas, horquillas, ropa, flores artificiales, cuellos, botas y curiosidades, y con la misma naturalidad comida, utensilios, fruta, leña y carbón. Los tenderos pregonaban cantando (gejiao guanpu, 歌叫关扑) para atraer gente. Al atardecer entraban las mujeres de familias acomodadas (guijia funü, 贵家妇女) a mirar —el texto dice que se les permitía «contemplar las apuestas»— y luego iban a beber a las tabernas; hasta los más pobres se presentaban con ropa nueva y limpia. El Hanshi (寒食, festival del Alimento Frío) y el Dongzhi (冬至, solsticio de invierno) tenían cada uno sus tres días de lo mismo. El solsticio era la fiesta más pesada de la capital: las familias ahorraban y pedían prestado todo el año, dice el texto, para estrenar ropa, preparar comida y hacer ofrendas a los antepasados, y ese día la autoridad volvía a «soltar el guanpu, con felicitaciones y visitas como en el Año Nuevo». Las mujeres de familias acomodadas venían a mirar; no se dice si apostaban ellas mismas. En los años Xuanhe (宣和), junto a la montaña de faroles (dengshan, 灯山) de la puerta de Zaozhao (酸枣门), también había guanpu a ambos lados del camino, encajado en el mercado que abastecía al palacio.

La palabra clave es «soltar»: no una licencia con tarifa, sino una ventana que la prefectura abría y volvía a cerrar. Eso implica que el resto del año no estaba abierto, aunque hasta dónde llegaba la prohibición fuera de las fiestas no está documentado: solo consta que en días ordinarios había restricciones.

Un mes en el estanque

La ventana del estanque duraba mucho más: abría el primer día del tercer mes y cerraba el octavo del cuarto. Los corredores de las salas se llenaban de puestos de guanpu, de comida y de artistas, y a los lados se alineaban los gousi (勾肆), los tinglados de los cómicos. En el puente, a ambos lados, se echaban monedas en cuencos de barro (wapen, 瓦盆). Más adentro, aparte de las tabernas y de los artistas que tenían su sitio, casi todo se cerraba con cortinas de tela de colores, y bajo ellas los puestos extendían jade, curiosidades, piezas de seda, utensilios y vasos de té y de vino. Las probabilidades se consignan una sola vez, y son las más altas: «había quien apostaba un hu contra treinta» (yi hu, 一笏). El hu era una unidad de plata cuyo peso exacto no está establecido, así que se cita tal cual, sin convertirlo. Las apuestas iban más allá de las mercancías: carros, caballos, casas, tierras, cantantes y bailarinas también entraban, «todo apostado con el precio convenido de antemano».

Los ganadores se llevaban a casa lo del día colgado de una caña de bambú. El oficio dejó nombres: Ren Datou y Huohuo San, citados entre los «chujiu hehe» (出九和合), una expresión que carece de explicación, de modo que aquí solo se citan esos dos nombres. Había también un nivel menudo: elefantitos de barro y estampas pintadas en papel que se «vendían al tiro» (maipu, 卖扑), por unos pocos cobres; los elefantitos eran el recuerdo de la parada imperial de elefantes que acompañaba el gran sacrificio (capítulo 10). Lo que los textos no dan nunca es la mecánica: qué se adivinaba, cuántas monedas se usaban, quién tiraba primero: ni una palabra. La comisión del dueño del puesto y lo que se hacía cuando un perdedor no pagaba tampoco tienen registro; en ambos puntos solo cabe marcarlo como suposición.

Qué sacaba la administración

El beneficio del Estado existía, pero daba un rodeo. Para pescar en el estanque había que comprar antes una licencia (paizi, 牌子) en el propio recinto; el pez que se sacaba, el visitante podía luego «comprarlo al doble de su precio». Las casetas de lona de las dos orillas se alquilaban junto al agua (jialin, 假赁). La calle del este era toda tabernas, casas de trueque y contratación (boyi changhu, 博易场户), tinglados de artistas y casas de empeño (zhiku, 质库); las prendas que no se rescataban antes de la clausura del estanque se «sacaban a la venta tras el decomiso» (dianmo chumai, 典没出卖). Así que lo que ingresaba la casa imperial era dinero de licencias, dinero de alquileres y el dinero de toda la cadena de consumo alrededor de la gente: el jardín era la puerta, y el negocio estaba en el anillo que se formaba en torno a la multitud. Si el guanpu tenía o no una partida fiscal propia, ninguno de los cuatro cuadernos lo dice: no hay impuesto sobre el guanpu, ni porcentaje de comisión, y solo puede afirmarse que la administración obtenía beneficios indirectos.

Cien años después ya no esperaba a las fiestas

En el Lin'an de los Song del Sur, el guanpu salió del calendario festivo y se metió en el mercado nocturno. Según el Meng Liang Lu (《梦粱录》, de Wu Zimu, capítulo 13), las calles principales de la ciudad comerciaban día y noche, y en las «calles con guanpu» se vendían pasteles de azúcar y miel, raíz de loto rellena, fruta de temporada, flores y frutas de imitación, pescado fresco, patas de cerdo y de cordero, y abanicos de seda pintados. El surtido cambiaba con la estación: en primavera e invierno se vendían al tiro farolillos esféricos de cuentas de jade; en verano y otoño, mosquiteras de gasa azul y de tejido de hierba. El Ducheng Jisheng (《都城纪胜》, de Guanpu Naideweng, terminado en el segundo año Duanping, 1235) dice que el punto más animado era el frente del Zhongwa (中瓦, el Teatro de la Teja Central), donde se «vendían al tiro recipientes exquisitos y cien clases de objetos, igual que de día», y que en el resto de callejones y mercados se compraba, se vendía y se jugaba al guanpu, entre tabernas y casas de canto, «hasta que se apagaba el cuarto tambor» (sigǔ, 四鼓), ya casi de madrugada. El Wulin Jiushi (《武林旧事》, de Zhou Mi, capítulo 3) cuenta las excursiones al Lago del Oeste: «no se prohibía nada de cuanto se veía o se compraba», y frutas, hortalizas, sopas y vinos, guanpu, lirios yinan (宜男), cañas ruidosas (naogan, 闹竿), cestas de flores, abanicos pintados, peces de azúcar, pastelillos de arroz, flores de temporada y muñecos de barro (niying, 泥婴) entraban todos en la categoría de «productos locales del lago» (hu zhong tu yi, 湖中土宜). En el mismo capítulo se cuenta que un tal Jiang Yuanshi (蒋苑使) dispuso en su pequeño huerto libros, pinturas y objetos de juego y «jugó a imitar el guanpu» por diversión. Para entonces, pumai (扑卖) y guanpu se usaban casi como sinónimos.

El contraste entre las dos capitales es la tesis del artículo: Kaifeng encerró el guanpu en tres días de Año Nuevo y un mes de estanque; Lin'an lo dejó llegar hasta el cuarto tambor, como una forma más de compra cotidiana. Lo que no cambia es el silencio detrás de las cifras: la regla del tiro, el margen del tendero, el precio de la mercancía; ninguno de los cuatro cuadernos lo explica. Tampoco puede saberse si el precio de un guanpu incluía una prima de riesgo: no hay dos series de precios comparables. Y así la pregunta vuelve al cuenco: si una cosa podía obtenerse con un tiro, ¿qué valía su precio corriente?

Fuentes y lecturas recomendadas

  1. 孟元老《东京梦华录》卷六·正月、十六日 (Meng Yuanlao, Dongjing Meng Hua Lu, juan 6, "First Month" and "Sixteenth Day") — New Year's Day, when the Kaifeng prefecture released guanpu for three days: the stall locations and goods, women of prominent families attending, and Xuanhe-era stalls at Zaozhao Gate.
  2. 孟元老《东京梦华录》卷七·三月一日开金明池琼林苑、池苑内纵人关扑游戏 (Meng Yuanlao, Dongjing Meng Hua Lu, juan 7, "Opening Jinming Pond" and "Gambling in the Park") — Tossing head coins into a ceramic basin; one hu staked against thirty; carriages, land, houses and performers all "priced and gambled for"; winners hang their winnings from bamboo poles. The electronic title reads 範苑 for 池苑, a transcription error.
  3. 孟元老《东京梦华录》卷十·冬至、大礼预教车象 (Meng Yuanlao, Dongjing Meng Hua Lu, juan 10, "Winter Solstice" and "Rehearsing the Elephants") — "The authorities release guanpu, with visits and congratulations as at New Year"; clay elephants sold at a lottery-style sale.
  4. 吴自牧《梦粱录》卷十三·夜市 (Wu Zimu, Meng Liang Lu, juan 13, "Night Markets") — The Southern Song contrast: guanpu along the main streets, with goods changing by season; not to be merged with the Northern Song three-day release.
  5. 周密《武林旧事》卷三·西湖游幸、放春 (Zhou Mi, Wulin Jiu Shi, juan 3, "Imperial Excursions on West Lake" and "Spring Outings") — Local products of the lake include guanpu; private gardens "playfully imitate guanpu".
  6. 灌圃耐得翁《都城纪胜·市井》 (Guanpu Naideweng, Ducheng Ji Sheng, "City Markets") — "In the lanes and markets, buying and selling, guanpu... quiet only after the fourth watch."