El invierno en la capital de los Song del Norte empezaba con dos entregas. El primer día del décimo mes, «las autoridades hacen llegar carbón para los braseros de calentar; entre la gente, todos disponen 間 y celebran la reunión del brasero». Ahí el texto trae el carácter 間 (jian); las ediciones corrientes leen 酒 (jiu, «vino»), y lo más probable es una errata por grafía parecida. Citamos el pasaje tal como está y dejamos la duda a la vista, sin arreglarlo por nuestra cuenta: leído 酒, la frase hablaría de vino dispuesto para la reunión del brasero; leído 間, tal como viene, no termina de encajar. Cinco días antes del Inicio del Invierno, el jardín imperial del oeste hacía llegar verduras de invierno: la capital era fría y en invierno no había hortalizas, de modo que desde el palacio hasta las casas particulares todo se guardaba de una vez, «carros y acémilas llenando los caminos». Carbón y verduras: así empezaba la estación. Ese mismo día, los ministros y los de rango inferior recibían prendas forradas; tres días después, la gente común salía de la ciudad a visitar las tumbas.

Las fuentes son cuatro cuadernos de notas sobre las dos capitales: Meng Yuanlao escribe sobre Kaifeng en el siglo XI; Zhou Mi y Wu Zimou, sobre Hangzhou en el siglo XIII. No son libros de cuentas. En ninguno de los cuatro aparece un precio del carbón, ni el jornal de quien hacía las tortas, ni una receta, ni una medida, ni cuántas se hacían al día. Por eso este artículo no cuenta cómo se hacían, sino en qué lugar de la ciudad invernal estaba el oficio: a qué hora aparece, a quién se llama desde la calle, junto a qué utensilios se vende y en qué callejón quedó su nombre.

Dos nombres para el carbón: tantuan y tanji

En Kaifeng se llamaba tantuan (炭团), torta de carbón. El «Dongjing Meng Hua Lu» (東京夢華錄), de Meng Yuanlao, la incluye en el juan tercero, «Venta variada de toda clase», entre los servicios a domicilio: los que llevaban agua a las casas «tenían cada uno su barrio y su callejón», y también había lacadores, fabricantes de horquillas, hombres con hacha grande que partían leña, quien cambiaba mangos de abanico y quien «servía tortas de incienso y tantuan». La frase que sigue, «basta pensarlo y está ante los ojos», resume el sistema: en cuanto al cliente se le ocurría, el hombre ya estaba delante. Kaifeng conocía igualmente a los hogares fijos: el que imprimía incienso «tenía asignadas sus casas de tienda y, llegada la fiesta, estampaba imágenes de Buda para repartirlas». En Hangzhou el nombre era tanji (炭墼), ladrillo de carbón prensado. Zhou Mi, en el juan sexto del «Wulin Jiushi» (武林舊事), lo pone entre los «pequeños oficios (los que no hay en otras partes)»: «golpear tanji», junto a reparar ollas, enfangar hornillos, tapar goteras y poner aros a los cubos. El carácter 墼 significaba originalmente adobe prensado, así que el nombre ya lleva la idea de apretar en bloque: es una deducción a partir de la palabra, no una explicación que den los propios textos Song.

Basta una voz: el oficio va a casa

El oficio iba a domicilio. En el «Mengliang Lu» (夢粱錄), de Wu Zimou, juan trece: «en los callejones y en las calles de mercado hay siempre lacadores y reparadores de lo viejo... que sirven tortas de incienso y tanji»; y en el mismo pasaje, «de vez en cuando hay quienes recorren las calles con su carga; basta llamarlos y vienen». Alrededor se despliega toda una economía de puerta: el del incienso «tiene asignada cada casa de tienda, imprime el incienso cada día y solo cobra la cuota mensual»; el aguador «tiene sus clientes fijos»; al barrendero «se le da una propina de unas monedas». Las tortas de incienso y los tanji se reparten juntos, pero no son lo mismo: la torta de incienso lleva aromas mezclados y se quema en el incensario; el tanji es combustible para el fuego.

Primero el hornillo, después la torta

Y el combustible supone un hornillo. Unas líneas más abajo, en la misma lista de mercancías: «se venden hornillos de barro (泥风炉) y hornillos portátiles (行灶儿)»; entre los objetos de cobre y hierro figuran «planchas, palas de fuego, tenazas de fuego (火箸), pinzas (火夹)» y «braseros de cobre»; más abajo, la «bandeja para tostar (烘盘)». Una torta de carbón no existe sola: necesita un hornillo y un par de tenazas. Es también la razón de que este artículo solo llegue a la «posición»: los objetos están enumerados con precisión, del proceso no hay ni una palabra.

Las horas del invierno

El invierno fijaba también las horas. En Kaifeng «el mercado nocturno duraba hasta el final de la tercera vigilia, y a la quinta volvía a abrir»; «en el mes de invierno, aunque hiciera mucho viento, nieve o lluvia encapotada, había mercado nocturno»; «solo pasada la tercera vigilia había alguien que vendía té con su botella». Al llegar la quinta vigilia, los novicios de los templos «recorrían las puertas golpeando una placa de hierro o un tambor de madera para anunciar el alba», y las tabernas «encendían muchas lámparas y velas para vender; cada ración no pasaba de veinte monedas de cobre, con arroz y aperitivos». Conviene decirlo sin rodeos: esas veinte monedas son el precio de la comida y la bebida de antes del alba, no el precio del carbón, y aquí no se usan para otra cosa. Hangzhou funcionaba igual: en el mercado nocturno «al tercer o cuarto tambor empiezan a escasear los paseantes; al sonar el tambor del quinto, los que venden desayuno abren otra vez», y «en invierno, aunque llueva o nieve mucho, también hay puestos nocturnos». A la cuarta vigilia sonaban las campanas y en invierno se vendían «gachas de carne de cinco sabores y gachas vegetarianas de siete tesoros». El anuncio del alba era la misma institución: «cada día, al llegar la cuarta vigilia, los templos y monasterios de los montes ya habían tocado la campana, y los novicios y mendicantes recorrían las calles golpeando placas de hierro o tambores de madera, cada uno en su distrito», avisando de si el cielo estaba claro y de si había «gran audiencia», «cuarta audiencia» o «audiencia ordinaria»: «aunque hubiera viento, lluvia, escarcha o nieve, no se atrevían a omitirlo».

Dónde se sitúa la torta de carbón en esa línea del tiempo solo puede deducirse: pertenece al tramo entre el final del mercado nocturno y la campana del alba, cuando hay que mantener vivo el hornillo. Es una lectura del orden de las horas; ninguno de los cuatro textos dice nada de ese lugar.

Un nombre que quedó en el mapa

El nombre sobrevivió en la toponimia. En Kaifeng, «el monasterio Xianning (显宁寺) está en el callejón del Corral de Carbón (炭场巷)». En la lista de mercados de Hangzhou aparece «el mercado de medicinas (puente del Carbón)»: el mercado de medicinas estaba en el puente del Carbón, no era un mercado de carbón; el puente es solo un nombre. En el mismo libro, en la lista de tiendas, consta «bajo el puente del Carbón, junto al río, la tienda de abanicos 青篦扇子». Todo esto solo muestra que el carbón entró en los nombres de calles y callejones de la ciudad; no autoriza a hablar de un centro de la industria del carbón, ni a decir que esos callejones vendieran carbón.

Lo que falta se ve con la misma claridad: no hay precio del carbón, ni jornal, ni producción diaria, ni fórmula, ni medidas. Aquí no se escribe una historia de la calefacción en los Song ni se dice que la calefacción urbana estuviera desarrollada; tampoco se afirma que en los Song se quemara carbón mineral: ninguna de las cuatro fuentes menciona la hulla, y el carbón mineral en los Song es otra línea de materiales. Tampoco conviene aplicarle el molde del carbón de panal que llegó después: el tanji Song era una torta de polvo de carbón prensado. El «Qing Yi Lu» (清異錄) de las Cinco Dinastías recoge un procedimiento parecido —polvo de carbón, gachas de arroz, molde de hierro y golpes para apretarlo—, pero eso es Cinco Dinastías, ya se usa en otro artículo y aquí va en una sola frase, sin presentarlo como técnica Song. Lo que queda es la posición: la reunión del brasero del décimo mes, una voz en el callejón, una lista de mercancías que pone las tenazas junto al combustible, el mercado nocturno después de la tercera vigilia y un puente que conservó el nombre.

Fuentes y lecturas recomendadas

  1. 孟元老《东京梦华录》卷九「十月一日」「立冬」(维基文库) — The first day of the tenth month: the authorities send in charcoal for the warming braziers, and among the people everyone sets out (the text reads 間, probably for 酒) and holds a brazier party. Five days before the Beginning of Winter the western garden sends in winter vegetables; the capital was cold and had no greens in winter, so carts and pack animals filled the roads.
  2. 孟元老《东京梦华录》卷三「諸色雜賣」「上清宮」「馬行街鋪席」「天曉諸人入市」(维基文库) — Kaifeng's door-to-door trades, including “incense cakes and charcoal cakes”; “Xianning monastery, in Charcoal Yard Lane”; the night market to the third watch and again from the fifth, in winter wind and snow; the fifth-watch bell-announcement and the wine shops' twenty cash a portion.
  3. 周密《武林旧事》卷六「小經紀(他處所無者)」「諸市」(维基文库) — Among the small trades “not found elsewhere”: beating charcoal cakes, beside mending pots, plastering stoves and hooping buckets. In the list of markets: “medicine market (Charcoal Bridge)” — the bridge is where the medicine market stood, not a charcoal market.
  4. 吴自牧《梦粱录》卷十三「諸色雜貨」「團行」「夜市」「天曉諸人出市」「鋪席」(维基文库) — “Incense cakes and charcoal cakes” supplied among the street trades; “from time to time men go round the streets; call them and they come”; the inventory of earthen stoves, fire tongs, braziers and baking trays; the winter night market after the third watch; the fourth-watch bell; “the medicine market at Charcoal Bridge” and the fan shop below Charcoal Bridge.